Dícese de la tenaz preocupación, apasionamiento del fanático. Defensa apasionada de creencias, opiniones, ideologías, etc.
Un fan puede (y normalmente ocurre así) defender con diversos argumentos a sus ídolos.
Muchas veces este sentimiento conlleva a dejar de respetar a los demás por tan solo apoyar incondicionalmente a un artista e insultar o no respetar al de otra persona. El fanatismo es bueno en cierta medida, como todo, pero muchas veces nos pasamos de la raya.
A lo largo de la historia, el fanatismo no ha llevado a nada bueno. ¿Recuerdas lo que estudiabas en Historia en la ESO o en primaria? Pues muchas de esas guerras son provocadas por este sentimiento fanático que les deja ciegos porque no saben escuchar a las demás personas, porque no comprenden que existen otros caminos, que no existe solo su opinión personal, sino que existen tantas como personas hay en el mundo.
No hagas cosas de las que te puedas arrepentir en un futuro, tampoco tienes que quedarte corta y pensar: ¿y si hubiera hecho esto en aquella situación? No tienes que sentir que has dejado de hacer algo por los demás, pero… respeta, porque esa es la base de que todo funcione. ¿No crees? Somos libres de expresar nuestra opinión, pero ten en cuenta la de las demás personas, porque también son importantes.
Tus opiniones cambian a medida que vas creciendo. Puede que lo que ahora te encante, dentro de cinco años te deje de gustar y pienses: pero, ¿a mí me gustaba eso? Sí, te gustaba y lo defendías. Pero no te metas con eso que te gustaba, no te metas con esas cosas parecidas que antes solías defender, no seas hipócrita. No pongas una venda al pasado, admite lo que te gustaba y continua viviendo, pero ser fan es un sentimiento demasiado fuerte como para querer enterrarlo. Puede que olvides por qué te comenzó a gustar un grupo de música, y que olvides por qué lo dejaste de escuchar, pero no olvides de respetar. No pensamos igual que cuando teníamos diez años, teníamos otros gustos. Vamos madurando, conociendo mundo, y nuestros gustos cambian a medida que vamos dando pasos en la vida.
El fanatismo puede moderarse. No tiene que ser todo precioso lo que haga tu ídolo, porque se equivocan. Eso tienes que aceptarlo. Hará cosas preciosas por los demás, pero también tiene errores, que no hubieran sido si hubiera pensado las cosas mejor antes de hacerlas. Es cierto que también están por medio los managers y demás, pero vemos a los artistas, no a los que están detrás. Ellos pueden cambiar lo que hay detrás para que los que solo le vemos a él podamos seguir defendiéndole como siempre.
Defiende, pero teniendo en cuenta a los demás, teniendo cabeza, teniendo opiniones personales, teniendo ideas propias... no tienes que creer todo lo que te diga una persona por ser guay o por tener millones de fans. Porque tú eres una persona como ella y puedes opinar sobre tu vida. No esperes que esa persona te diga lo que tienes que hacer, no tienes que seguir sus pasos, porque esa es su vida, y tú -como persona única e individual- tienes que seguir tu propio camino, un destino que escribes tú mismo a cada paso.
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